5 claves para maximizar tu productividad en cuarentena


La crisis mundial por el COVID-19 nos ha cogido a todos por sorpresa (¡a los líderes de varios países aparentemente más que a nadie!). Tenías tu vida organizada en una meticulosa secuencia de rutinas (llevar a los niños al colegio, ir a trabajar, luego pasar por el gimnasio, hacer la compra, cocinar, cenar, dormir, y repetir hasta el finde) y de pronto alguien en China se comió un pangolín y todo quedó patas para arriba. Delicias del mundo globalizado.


En Youlosophy estamos convencidos de que somos capaces de mucho más de lo que creemos (bah, no lo decimos nosotros sino las neurociencias) y de que pequeños hábitos positivos pueden despertar al superhéroe que duerme en nuestro interior. Aunque suene difícil, puedes aprovechar esta cuarentena para activar tu mejor versión y salir de ella siendo una mejor versión de ti mismo.


Estar todo el día dentro de casa, día tras día (semana tras semana), puede convertirse en un caos improductivo si no te organizas bien, pero no es inevitable. Debajo te proponemos cinco claves para convertirte en una bestia productiva en plena cuarentena.


1. ¡Planea, Planea, Planea!

El secreto de la gente más productiva está en la planificación. Lista todas las cosas que tienes que hacer en las próximas semanas, luego priorízalas (ya sabes, primero lo urgente, inmediatamente seguido lo importante, después lo necesario, y recién al final las cuestiones no críticas). Diseña de a una semana por vez, viéndola como un todo. Luego concéntrate en el día de hoy y planifica hora por hora (recordando incluir cortes periódicos para estirar las piernas, hacer un poco de gimnasia, cocinar, meditar, conectar con gente, etc). Te recomendamos diseñarte una Supermañana (ya hablaremos de esto) y adoptar la metodología ágil de sprints (ahora te explicaremos de qué va) para sacarle el máximo provecho a tu día.

2. Sprints

Esta técnica (parte de las denominadas “metodolodías ágiles”) surgió entre los desarrolladores de tecnología como una forma de poder cuantificar y cualificar sus tareas pendientes y coordinar el trabajo. Rápidamente se extendió a todo el ámbito corporativo (es especialmente útil para conseguir que todos los departamentos sepan en qué se está centrando la empresa y cuándo les tocará su turno) y hoy ya muchas personas lo aplican para su vida cotidiana. Puedes hacerlo solo, con tu pareja, o toda la familia.


Se trata de apuntar en una ficha (lo ideal son post-its) cada tarea u objetivo pendiente. ¡Apunta todo lo que se te ocurra que deberias o quisieras completar durante la cuarentena! Luego prioriza todo (es el momento de consensuar con los demás así todos estarán tirando para el mismo lado, y no habrá reproches) y apunta cuánto tiempo (sé realista) demorará cada una de las cosas que has apuntado. ¡Es hora de llenar el calendario! Ve completando tu semana (y cada uno de sus días) con las tareas que habéis escogido, rellenando todas las horas necesarias para cada una. La clave de los sprints es que dividas cada “gran” tarea en una serie de pequeñas mini-tareas muy puntuales, que puedas realizar en bloques de media o una hora. Ve colocándolos en el calendario siguiendo las prioridades escogidas y teniendo en cuenta las dependencias (hay tareas que no se pueden completar hasta tanto se terminen otras anteriores).


La clave de los sprints es otorgarles completo foco (no valen distracciones ni nada del engañoso “multitasking”!), y chequear el tiempo asignado para cada uno. Revisa la lista de sprints cumplidos al final del día. ¿Estaba bien planeado tu día? ¿Qué tan realista fuiste al calcular los tiempos de cada uno? Si tu planificación incluye a otras personas, ten una reunión breve de 10 minutos al comienzo de cada día para informaros de los avances y hacer los ajustes que sea necesario.

3. Supermañanas

Científicos, empresarios exitosos y madres de trillizos confirman que la mañana es el momento más productivo del día, sobre todo si te adelantas al despertar de tu mundo y liquidas un par de tareas clave mientras los demás calientan almohadas. Ponte el despertador al menos una hora antes que tu familia (o tus jefes, tus empleados, quien sea que te robará tiempo luego), toma un desayuno energético y aniquila antes que nada esas cuestiones que requieren tu mayor capacidad mental. ¡Nada de responder correos o chequear tus redes sociales!


La supermañana consiste en empezar antes, y empezar con lo más difícil. Ten esto en cuenta cuando estés diseñando tus sprints. ¿Quieres una mañana aún más súper? Haz una clase de gimnasia de las tantas que hay en las redes. ¡Para cuando los demás despierten tú estarás en posición adelantada y nadie podrá frenarte!

4. Desconecta todo

Esto es clave, pero pocos lo hacen. Durante cada sprint, desconéctalo todo (siempre que la conexión no sea parte de la tarea que estás acometiendo, claro). Pon tu móvil en modo avión, cierra el correo, y pide a quienes viven contigo que no te interrumpan (si trabajas en una habitación propia, cierra la puerta y avisa a los demás que cerrada significa no interrumpir). SI quieres puedes hacer un chequeo con el mundo exterior cada una hora.

5. Bullet Journal

Seguramente ya has leido por ahí acerca del “milagroso” BuJo (que no es más que una libreta, pero que se vuelve una herramienta de superproductividad en las manos correctas y con la disciplina necesaria). Se trata de un sistema de organización no sólo de tareas sino también de ideas y sensaciones (una especie de cruza entre calendario y ejercicio de mindufulness). Ya te contaremos más acerca de cómo comenzar tu propio BuJo, pero mientras tanto te recomendamos esta lectura


Claro que este listado no cubre ni una pequeña parte de todo lo que puedes hacer desde casa para aumentar tu productividad. Pero a YOU lo hacemos entre todos, así que ahora queremos que TÚ, querido Youlosopher, nos cuentes tus claves para ser una bestia productiva incluso en estos días de cautiverio.

Photo byAndreas KlassenonUnsplash



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